Preparación
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Esta ensalada es pura sofisticación y contraste. Imagina la rúcula picante con el queso de cabra fundente y dulce, la textura de los higos frescos y el crujiente de las nueces de pecán. Todo bañado en una vinagreta cítrica que te hará cerrar los ojos con cada bocado. ¡Un "salvavidas gourmet" que dejará a todos boquiabiertos!"
01
Tostar las nueces de pecán en una sartén seca a fuego medio durante 3-4 minutos hasta que desprendan aroma. Dejar enfriar y picar toscamente.
02
En una fuente o platos individuales, disponer la mezcla de rúcula y espinacas baby.
03
Cortar el queso de cabra en medallones de 1 cm de grosor. Espolvorear azúcar moreno sobre una de las caras.
04
Usar un soplete de cocina para caramelizar el azúcar hasta que esté dorado y crujiente, o dorarlos brevemente bajo el grill del horno.
05
Cortar los higos frescos en cuartos y repartirlos sobre la ensalada junto con las nueces de pecán tostadas y las semillas de granada.
06
En un bol pequeño o tarro, mezclar todos los ingredientes de la vinagreta (aceite, vinagre, mostaza, miel, zumo de mandarina, sal y pimienta) y agitar vigorosamente hasta emulsionar.
07
Justo antes de servir, aliñar la ensalada con la vinagreta y colocar los medallones de queso de cabra caramelizados encima.
" Aceptable, aunque le falta un toque de especias."